Entrenar con Cardiotacómetros
Un instrumento de precisión, digital y electrónico (un reloj cronómetro), que funciona con pilas y que gracias a unos precisos y delicados sensores que se acoplan a una cinta elástica (a su vez se coloca en el pecho a la altura del corazón) es capaz de detectar, contabilizar y registrar las pulsaciones de la persona que lo utiliza. Puede mostrar el pulso por minuto casi de forma instantánea, a través de la pantalla del reloj”.
En muchos cardio tacómetros los datos registrados pueden transmitirse directamente a una computadora, cuyo programa permite realizar gráficas de los distintos pulsos del atleta a lo largo del tiempo en que ha sido controlado. Estos resultados tienen que ser interpretados luego y hay que contrastarlos con los tiempos en los entrenamientos, con los de las competiciones y con las sensaciones del atleta. De esta forma se puede llegar a conclusiones mucho más precisas, teniendo previamente una prueba de esfuerzo con análisis de gases. En la misma sabremos en que pulso entramos en los umbrales aeróbico y anaeróbico. Estos datos combinados con los anteriores permitirán al entrenador planificar mejor y a ritmos más precisos.
ENTRENAR CON CARDIO TACOMETRO
Los también denominados pulsómetros nos proporcionan muchas posibilidades, entre las que destacan:
El control de la recuperación entre series y repeticiones y después de los rodajes. Esto es muy importante, pues determina el nivel de forma real del corredor, y ayuda a reajustar la intensidad de los ritmos si vas demasiado deprisa.
Se puede controlar eficazmente el pulso en cada entrenamiento. Al instante, antes, durante, nada más acabar, al minuto y a los tres minutos con total precisión.
Es muy útil para chequear la evolución en los entrenamientos, sobre todo en los ritmos controlados, los cambios de ritmos, las series y las repeticiones. Pero siempre al acabar, nunca a priori.
Aporta datos muy concretos que aclaran y facilitan la tarea de control del entrenador sobre sus atletas.
Como se puede observar, son muchas las utilidades que tiene para el corredor, además de las propias del reloj cronómetro. Como cualquier instrumento, también tiene sus limitaciones, algunas muy claras y otras que no lo son tanto. El primer gran error en el uso del cardiotacometro es querer determinar el entrenamiento en función de unas pulsaciones predeterminadas y continuamente mirando al reloj. No se puede determinar el ritmo o intensidad del entrenamiento por el número de pulsaciones por minuto, pues son muchos los agentes externos que influyen en el pulso (inclemencias meteorológicas, tipo de terreno, desnivel del mismo, hora del día etc…), así como otros más personales (preocupaciones, stress, cansancio, catarros, mala digestión etc…).
Considerar los umbrales de una prueba de esfuerzo los referentes para entrenar a determinadas pulsaciones. La propia evolución del estado de forma con el entrenamiento deja obsoletos los resultados en pocos días. Este tipo de test es muy importante para determinar el estado real de forma en el momento de realizarlo y para prevenir o excluir cualquier anomalía cardiaco-respiratoria, amén de otras ventajas. Intentar entrenar por pulsaciones es obsesionarse, es no disfrutar de la carrera, es no conocerse a sí mismo, es perder la oportunidad de dominar las sensaciones.
















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